Heidelberg: ciudad romántica

En la boca del estrecho valle del Neckar, pintorescamente rodeado de montañas boscosas y ubicado directamente a la orilla del río, se encuentra el castillo de Heidelberg (Heidelberger Schlosses) junto al romántico casco antiguo y el puente antiguo (Alte Brücke) sobre el río Neckar, que se ha convertido en la imagen característica de Heidelberg y en un verdadero símbolo de la ciudad.

Las vistas desde el puente antiguo hacia el castillo bastan para llenar rápidamente el corazón del que observa con una sensación de nostalgia interminable y de romanticismo. Dando un paseo por el camino de los filósofos (Philosophenweg) uno se da cuenta de por qué los filósofos y poetas antiguamente caminaban por este sendero en busca de la inspiración.

El famoso filósofo de Heidelberg, Karl Jaspers, describe en su ensayo „Der Heidelberger Geist” el carácter único de esta ciudad con metáforas llenas de fantasía. Heidelberg ha cautivado durante siglos a poetas, filósofos y científicos de diferentes disciplinas.

A principios del siglo XIX bulleron poetas como Achim von Arnim, Clemens von Brentano o Joseph von Eichendorff en el río Neckar y establecieron la fama de la ciudad como el baluarte del Romanticismo alemán. La poética declaración de amor más bella surgió de la pluma del poeta Friedrich Hölderlin con su obra "Heidelberg". Medio siglo más tarde, el poeta Viktor von Scheffel escribiría sus admirables versos "antigua Heidelberg, tú, elegante, tú, ciudad honorablemente rica, en las valles del Neckar y en el Rin, no hay otra como tú” (Alt Heidelberg du feine, du Stadt an Ehren reich, am Neckar und am Rheine, kein andre kommt dir gleich), se cita en el poema “antigua Heidelberg” (Alt-Heidelberg). Este irresistible hechizo que desprendía Heidelberg creó un mito único. En el ensayo de Michael Buselmeier, llamado "Mitos de Heidelberg" (Mythos Heidelberg) se dice: "paisaje, arquitectura y la combinación de poesía y ciencia son los requisitos necesarios para la creación del mito de Heidelberg. pero no lo explican; no se deja desarmar en condiciones. Tampoco se quiere presentar como un producto a nivel comercial, ni tampoco es un invento de la industria turística".